Reliquias

¿Qué son?

Las reliquias en la Iglesia han recibido siempre una especial veneración y atención porque el cuerpo de los Beatos y de los Santos, destinado a la resurrección, ha sido en la tierra el templo vivo del Espíritu Santo y el instrumento de su santidad, reconocida por la Sede Apostólica mediante la beatificación y la canonización[1]. 

Las reliquias de los Beatos y de los Santos no pueden ser expuestas a la veneración de los fieles sin el correspondiente certificado de la autoridad eclesiástica que garantice su autenticidad.

Tradicionalmente son consideradas reliquias insignes el cuerpo de los Beatos y de los Santos o partes considerables de los propios cuerpos o el volumen completo de las cenizas derivadas de su cremación. A estas reliquias los Obispos diocesanos, los Eparcas, cuantos a ellos son equiparados por el derecho, y la Congregación de las Causas de los Santos reservan un especial cuidado y vigilancia para asegurar su conservación y su veneración y para evitar los abusos. 

Por lo tanto, deben custodiarse en específicas urnas selladas y colocadas en lugares que garanticen su seguridad, respeten su carácter sagrado y favorezcan el culto.

Son consideradas reliquias no insignes los pequeños fragmentos del cuerpo de los Beatos y de los Santos o incluso objetos que han estado en contacto directo con sus personas. A ser posible deben ser custodiadas en tecas selladas. 

En cualquier modo, deben ser conservadas y honradas con espíritu religioso, evitando cualquier forma de superstición y de comercialización.

Una disciplina similar se aplica también a los restos mortales (exuviae) de los Siervos de Dios y de los Venerables, cuyas Causas de beatificación y canonización están en proceso. Hasta que no sean elevados al honor de los altares por medio de la beatificación o de la canonización, sus restos mortales no pueden gozar de ningún culto público, ni de esos privilegios que están reservados solo para el cuerpo de quien ha sido beatificado o canonizado.

[1]https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/csaints/documents/rc_con_csaints_doc_20171208_istruzione-reliquie_sp.html#_ftn1

¿Cuántos tipos de reliquias hay?

Las reliquias pueden ser de tres grados:

Primer grado: un fragmento del cuerpo, puede ser un fragmento de hueso, de cabello, o un lienzo con sangre del Santo.

Segundo grado: un fragmento de su ropa o de algo que el santo usaba durante su vida (rosario, Biblia, cruz, etc.). También objetos asociados con el sufrimiento de un mártir. 

Tercer grado: cualquier objeto que ha sido tocado a una reliquia de primer grado o a la tumba de un santo. 

Ideas equivocadas sobre las reliquias

  • Creer que las reliquias tienen poder por sí mismas. Esto sería magia y superstición. Nuestra atención al venerarlas está en el santo.
  • Exagerar la importancia de las reliquias en la Iglesia. Las reliquias pueden ser una ayuda a la fe pero no son parte central de ella.  

  • Despreciarlas o dudar que Dios pueda utilizar sus instrumentos escogidos para hacer milagros según sus designios.  Ejemplo: ¿Acaso necesitaba Dios darle una vara a Moisés para hacer milagros? No. Dios no necesita ni de la vara ni de Moisés, pero Dios sí ha querido valerse de ambos.
  • Comerciar con reliquias, falsificarlas, explotar a los ingenuos. Sin duda se han cometido excesos de este tipo. San Agustín denunció a impostores vestidos como monjes que vendían reliquias falsas. El Papa San Gregorio prohibió la venta de reliquias y la perturbación de tumbas en las catacumbas. A pesar de ello se cometieron muchos abusos. Los protestantes, en vez de rechazar los abusos rechazaron las reliquias en general. El Concilio de Trento (1563) defendió la invocación a los santos, la veneración de las reliquias y las tumbas de los santos. 

Dios continúa hoy haciendo milagros y se deleita de hacer muchos de ellos por la intercesión de sus santos. Encontrarse ante una reliquia ayuda a meditar sobre el santo como una persona real que vivió nuestras luchas en la tierra y está ahora en el cielo.

Reliquias del Padre Pro

En la parroquia de la Sagrada Familia disponemos de las siguientes reliquias:

Primer grado: 

  • Ex ossibus (De los huesos), pequeños trozos de los huesos del Beato Padre Miguel Agustín Pro SJ

Segundo grado: 

  • Ex vestis (De la ropa), suéter, saco, chaleco que llevaba puesto el Beato Padre Miguel Agustín Pro al ser martirizado, pañuelo usado para limpiarle la sangre después del tiro de gracia, entre muchísimos otros objetos personales que se estarán exhibiendo en el museo del Padre Pro

Tercer grado: 

  • Lignum ex féretro (De los restos del féretro), trozos de madera y polvo de madera del ataúd que durante 35 años resguardó los restos del Beato Padre Miguel Agustín Pro.

Solicitud de reliquias del Padre Pro

Para la entrega de reliquias existen los siguiente requisitos: 

Reliquia de 1er Ex ossibus (De los huesos), para su Parroquia, Capilla, Seminario, Convento o comunidad, es necesario: 

  1. Solicitarla al P José Luis Gonzalo Rosas Morales S. J. mediante una carta que puede enviar por correo tradicional a:
    JOSÉ LUIS GONZALO ROSAS MORALES S. J. VICE POSTULADOR DE LA CAUSA DE CANONIZACIÓN DEL PADRE PRO S. J. Parroquia de la Sagrada Familia, calle Puebla #144 entre Jalapa y Orizaba, Colonia Roma (a 2 cuadras del metro Insurgentes) C.P. 06700, CDMX.
  2. En hoja con membrete y sello, indicando el nombre, dirección, teléfono y correo electrónico de la Parroquia, Capilla, Seminario, Convento o comunidad en donde permanecerá. 
  3. Esta carta debe ser firmada por la persona responsable de la custodia de la reliquia y anexar copia de su credencial de sacerdote o su nombramiento sacerdotal. 
  4. También debe anexar una carta de su obispo donde él lo reconozca como sacerdote y manifieste su aprobación de la solicitud de reliquia de Padre Pro. 

Para agilizar la petición puede enviar los 3 documentos escaneados por correo electrónico a karla@padrepro.com.mx 

Las solicitudes con documentación incompleta o escritas sin la formalidad requerida, no son consideradas.

Si la solicitud es aprobada y la Parroquia, Capilla, Seminario, Convento o comunidad en donde permanecerá la reliquia, está en la República Mexicana,  especialmente en la Ciudad de México,   se sugiere que la comunidad organice la Recepción de la Reliquia con una misa solemne. El equipo de la Causa del Padre Pro acude a la entrega y puede dar una charla a la comunidad para compartir el gran valor e importancia de nuestro mártir mexicano y de la reliquia que se entrega.

De no ser posible la visita del equipo, se pide que acudan a las Oficinas de la Causa de Canonización del Padre Pro por la reliquia (por seguridad y respeto a las reliquias NO se envían por paquetería). 

Ahí deben de entregar un donativo correspondiente al tipo de relicario que elijan, el cual se ocupa para continuar con la causa del Padre Pro. 

La reliquia se entrega en un relicario lacrado y con su Auténtica firmada por el Vicepostulador de la Causa de Canonización de Miguel Agustín Pro y con un número de registro. 

Estas reliquias no se entregan a particulares. 

Relicarios disponibles para la reliquia del Padre Pro.

Relicario – Escultura Padre Pro

Escultura que evoca el martirio del Padre Pro con el gesto de brazos en cruz. Diseñada por la gran escultora Rosario Rozas. En la mano derecha lleva una pequeña cruz y en la izquierda un rosario, tal como ocurrió el 23 de noviembre de 1927. 

Alto: 52 cm | Ancho (de brazo a brazo): 48 cm

Costo relicario en bronce: $19,500.00 MX 

Costo relicario en resina: $6,500.00 MX 

Relicario de níquel tipo custodia

Alto: 23 cm | Ancho: 13 cm

Costo relicario: $2,000.00 MX

 

Relicario de níquel circular

Diámetro: 3 cm

Costo relicario: $600.00 MX